Primero todo es fácil, o debería serlo. Los niños tienen la capacidad de ver belleza donde los mayores no la vemos y por eso todo es divertido y el secreto es la falta de responsabilidad. A los adultos nos la dan, a medida que maduramos. Cuanto más maduros más responsables, o sea más acontecimientos dependen de nuestros hechos, actitudes y decisiones y.... no podemos zafarnos. El mundo entero depende de nosotros y esto pesa y hace sufrir, pero no se escapa nadie.
En un momento dado, te llega la sensación del deber cumplido, aunque no a todos. Esto llega en la jubilación. A partir de ahí ¿que pasa ? ¿que haces? El mundo te dice "vive y no molestes", eso es lo que percibes, pero en realidad te esta diciendo "haz lo que siempre quisiste hacer de forma profesional", a la vez que se te invita a interesarte por los que no has podido antes y a reflexionar sobre tanta y tanta riqueza adquirida de la que no eres consciente y puedes administrar y transmitir. Llega la soledad no deseada y que puedes transformar en enriquecedora experiencia, en vez de dejarte esclavizar por ella. Esto hay que tenerlo presente, tu mandas, tu eliges y hay que seguir.
